De nada nuevo hablaremos si decimos que la economía mundial está atravesando unos momentos muy difíciles, pues al fin y al cabo nos pasamos el día conversando sobre éste tema en todos los foros, tanto a nivel de calle como a niveles especializados. Es el tema estrella en cualquier reunión o tertulia, en cualquier conversación cotidiana o en cualquier encuentro de economistas especializados y ello es debido a que a todos nos está afectando directa y seriamente la actual situación económica, tanto a nivel doméstico como a niveles mucho más complejos, niveles macroeconómicos.
Las familias viven momentos angustiosos, al igual que las macro-empresas. El día a día para todos está suponiendo una constante superación, un continuo ingeniar la forma de alcanzar el final de esta situación con éxito y por tanto conseguir sobrevivir hasta la llegada de momentos de prosperidad económica.
Los sectores comercial y de servicios, integrados en CENTRO LEON GÓTICO, como no podía ser de otra manera, están viviendo los momentos más complicados que ellos conocen en las tres últimas décadas. Situaciones de dificultad económica han conocido, pero como la que en la actualidad viven ninguna. Las pequeñas y medianas empresas se encuentran en la actualidad inmersas en una situación de gran dificultad. Sus tesorerías están seriamente comprometidas por los problemas de toda índole que deben superar a diario. Por una parte la disminución de su facturación, de sus ventas, por otra la enorme dificultad que están encontrando a la hora de obtener financiación externa en las entidades bancarias y en suma por la falta de medidas claras de apoyo al sector por parte de los gobiernos y de las instituciones.
Nuestro sector contribuye en gran medida al producto interior bruto a todos los niveles y por el contrario nos encontramos con que al día de hoy aún no se ha tomado ninguna decisión de apoyo al mismo; no se adoptado ninguna medida económica que sustente la actividad empresarial comercial y de las empresas de servicios. Otros sectores por contra han hallado sensibilidad en nuestros gobernantes y han logrado que se dicten medidas de auxilio en estos momentos de dificultad económica, más o menos eficientes, más o menos enérgicas, de más o menos ayuda para estos momentos, pero al fin y al cabo ayudas. Nos deben considerar hijos de un Dios menor y una vez más se nos abandona a nuestra suerte y se nos pide que nosotros mismos seamos los que de forma autónoma sorteemos la dificultad actual. Seguramente gran parte de los empresarios sabrán y podrán por tanto hacerlo, pero en el camino caerán muchos, precisamente por la falta de ayuda y apoyo de nuestros gobiernos.
Antes decía que contribuimos de forma eminente al producto interior bruto, afirmación de sobra conocida y que por tanto no es necesario acreditar, por ello contribuimos también de forma determinante a los índices de ocupación laboral de nuestro país. Se habla en todos los medios de comunicación de colosales cifras de paro producidas por grandes expedientes de regulación de empleo, pero tristemente no se habla del inmenso goteo de parados, trabajadores por cuenta ajena y trabajadores autónomos, que las pequeñas empresas están aportando a las estadísticas de desempleo. ¿Para cuando pues, unas medidas de apoyo claro y determinante al pequeño empresario de los sectores comercial y de servicios? ¿Qué futuro espera a los trabajadores autónomos que desgraciadamente no logren superar esta situación? ¿Qué les espera el día que, como ya está sucediendo, se vean tristemente abocados al cierre? ¿En qué situación quedarán? ¿Para cuando una ley que apoye a los trabajadores autónomos parados? Exigimos a nuestro Gobierno una respuesta clara y urgente de apoyo a ellos pues la dramática situación de éste colectivo así lo exige.
Las ayudas económicas a la inversión, modernización y mantenimiento de las pequeñas empresas, publicadas por todas las Administraciones son escasas y muy difíciles de lograr. Estas ayudas, que es cierto que en la actualidad existen, a parte de ir dirigidas a acciones muy determinadas y muy limitadas, son emitidas con unos exiguos porcentajes de subvención y con unos importantes y difíciles requisitos de cumplimiento que en muchísimas ocasiones impiden a los pequeños empresarios acceder a ellas.
Aún así, estoy convencido de que las actuales dificultades serán superadas por una parte muy importante de nuestros pequeños empresarios, pues a base de tesón, de muchos aprietos y de asumir grandes riesgos exponiendo lo que tienen y lo que no tienen, conseguirán salir airosos de esta grave crisis y así seguir contribuyendo al crecimiento de nuestra economía.
No quiero terminar sin hacer un llamamiento al asociacionismo de los pequeños y medianos empresarios de nuestra ciudad. ¿Cuantas veces han dado como respuesta a la invitación a unirse a CENTRO LEON GOTICO, que están convencidos que ello no les ayudaría en nada, que no les reportaría ningún beneficio en su quehacer diario, etc. etc. etc.?
Pues bien a esos escépticos solamente decirles que si unidos la misión que actualmente tenemos encomendada, la tarea de la que he hablado a lo largo del presente escrito, es una misión hartamente difícil, que si superar los momentos de dificultad económica que ahora vivimos desde la unión, será una tarea arduamente complicada, hacerlo desde la individualidad, desde la falta de comunicación y de información, se convertirá en un trabajo mucho más difícil de llevar a buen puerto.
Un saludo.















